TERTULIAS FULBRIGHT «CERVANTES: ¿ES POSIBLE HACER INVESTIGACIÓN DIGITAL APLICADA?» por el Dr. Alfredo Alvar Ezquerra. Presentación y resumen

Publicado el 4 marzo 2026 | Archivado en Otras noticias, Tertulias Fulbright | Salir del comentario

Dr. Alfredo Alvar Ezquerra

El Dr. Alvar Ezquerra, gran especialista en Cervantes, acaba de publicar Cervantes. La verdad del hombre a través de los documentos (La Esfera, 2025). En una investigación de profundo rigor histórico reconstruye la vida del genial escritor rastreando todos los documentos en los que aparece su nombre. Una tarea compleja que lo llevó a analizar estudios perdidos en monografías o revistas difíciles de encontrar. En la presentación del libro ya nos enteramos de que el autor de El Quijote «…no fue eternamente pobre, no dejó a su esposa, salió roto de su cautiverio en Argel, no tuvo mucha suerte al buscar amigos en la Corte…» y sí nació «… en Alcalá de Henares un día que se ignora de 1547…»

El Dr. Alfredo Alvar Ezquerra es Profesor de Investigación en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y especialista en la España de los Siglos de Oro. Ha trabajado sobre Cervantes desde hace más de dos décadas y ha publicado Cervantes, genio y libertad (Temas de Hoy, 2004).

Ha dirigido las voces de Historia de la Gran Enciclopedia Cervantina (11 volúmenes, editorial Castalia). Asimismo, ha sido condecorado con la Encomienda de Isabel la Católica y es premio “Luis Salazar y Castro” de la Real Asociación de Hidalgos de España (2023).

Alfredo Alvar Ezquerra es Académico Correspondiente de las reales academias de la Historia y de Bellas Artes de San Telmo (Málaga) y Cronista Oficial de la Villa de Madrid (2024). También es divulgador de la Historia: serie Carlos V, “El mundo de Carlos”. Su podcast “Isabel la Católica: poder, fe y religión en Castilla” de Osos y flamencos tiene 52K visualizaciones.

RESUMEN DE LA CONFERENCIA

¿Se puede reconstruir la vida de una persona que vivió hace más de cuatrocientos años sin recurrir a la invención literaria? ¿Cómo?

A partir de los documentos que se guardan, protegen y restauran en los archivos. Quien no use documentos, no puede ser considerado historiador y quien no sepa paleografía (leer la escritura antigua), no puede escribir una biografía original de los siglos XVI y XVII, aún contando con tecnología digital.

Actualmente esta tecnología posibilita el acceso y el entrecruzamiento de documentos que permiten a un historiador escribir historia con rigor de verdad. Ya no más conjeturas, fantasías ni invenciones, ahí están los documentos que prueban lo que cuentan. Si Cervantes nació en Alcalá de Henares un día de 1547, ahí está su Partida de bautismo. El historiador ya no necesita pedir la confianza de sus lectores, sino que le muestra un documento que corrobora lo que afirma.

La tecnología digital consiste en:

– el escáner de documentos (en este caso de los siglos XVI y XVII). Se utilizan sensores cenitales que no tocan el papel, una luz fría ilumina (para que el calor no dañe las fibras del soporte) mientras cámaras de ultra alta resolución toman imágenes que registran cada trazo, la fuerza con la que fue hecho, manchas… y luego un software de reconocimiento óptico de caracteres lee el texto. Aunque todavía no se ha logrado un software capaz de leer la grafía de esa época, sirve de ayuda pero el ojo del historiador es imprescindible.

– estos documentos digitalizados se guardan en portales de archivos -como PARES, Portal de Archivos Españoles- que son de acceso abierto y permiten cruzarlos entre sí.

En su libro Alvar Ezquerra incluye en 4 códigos QR parciales y 1 general, la transcripción completa en español actual de 327 documentos de Miguel de Cervantes. En todos, se ha puesto al día la signatura de archivo (la localización en la sección del archivo, el legajo, incluso el folio), además, se han localizado todos los que están digitalizados en la red y por medio de enlaces se accede a los originales digitalizados. Las transcripciones ocupan un total de 877 páginas de documentación en PDF. Así el libro no solo cuenta con sus páginas de papel en las que Alvar escribe una biografía basada exclusivamente en los documentos, sino que alberga toda una biblioteca documental.

Esta investigación nos permite conocer la verdad histórica de Miguel de Cervantes y aclarar o corregir aspectos relevantes de su biografía, que Alvar estructura en cuatro fases:

1- El joven (1547 – 1569): sus años de infancia y de formación, su estadía en Madrid con Juan López de Hoyos y su viaje a Italia donde es camarero del cardenal Acquaviva.

2- El soldado (1569 – 1580): a los 22 años se enrola en los Tercios españoles, es herido en la batalla de Lepanto; repuesto, pasa cinco años peleando por el Mediterráneo y cuando va a volver a España es cautivado y llevado a Argel, donde pasa cinco años.

3- El funcionario real (1580 – 1600): vuelve a España, se casa, empieza a utilizar el apellido Saavedra y trabaja como recaudador para el rey recorriendo Andalucía durante trece años.

4- El escritor (1600 – 1616): se instala en Valladolid, donde termina el Quijote, y al cabo de unos años va a vivir a Madrid.

Mitos y verdades. Lo que muestran los documentos

¿Fue un mártir en Argel? No, no estuvo recluido en una mazmorra castigado por su fe escribiendo versos en la oscuridad. Organizó cuatro intentos de fuga haciéndose responsable para que nadie más fuera castigado, decía “yo soy el único autor de este negocio” salvando a los demás del empalamiento y de la muerte. Por las cartas de recomendación que llevaba -una de Don Juan de Austria, generalísimo de la Liga Santa y vencedor de Lepanto, y otra del Duque de Sessa, virrey de Sicilia y su superior directo- lo creyeron un cautivo de valía y estimaron su rescate en la astronómica cifra de 500 escudos de oro, muy difícil de reunir para su familia. Hay un documento que nos retrata el talante de Cervantes en esa época. Se llama la “Información de Argel” y es un expediente judicial-notarial de 80 páginas que Cervantes mandó a redactar justo después de ser rescatado y antes de subir al barco que lo llevaría de regreso a España. Consiste en veinticinco preguntas -redactadas por Cervantes- para que doce testigos, compañeros de cautiverio, frailes y soldados, respondieran sobre su lealtad al rey, a la fe católica y a su heroísmo. Este documento le serviría de presentación ante la corte a su vuelta a España. Como ejemplo, en la pregunta XVII Cervantes pide a los testigos que confirmen su sacrificio en el último intento de fuga (1579) – había comprado una fragata para huir con 60 cautivos y fue traicionado por el doctor Juan Blanco, un dominico que reveló el plan al rey de Argel a cambio de un escudo y una jarra de manteca:

Pregunten si saben que, cuando nos descubrieron, el dicho Miguel de Cervantes se puso delante del Rey de Argel y dijo que él era el único autor de la dicha fuga y que los demás no tenían culpa ninguna, por lo cual el Rey le mandó encadenar y poner en su prisión con mucha guardia…»

– Digo que es verdad, porque yo lo vi. El dicho Miguel de Cervantes respondió al Rey con ánimo de caballero que él era quien lo había trazado todo, y que los otros no sabían nada. Y por esto el Rey lo tuvo en una mazmorra con grillos y cadenas, tratándole con mucha aspereza, y todos admiramos su valor porque esperábamos que le matarían cada hora.»- fue la respuesta del alférez Diego de Castellanos.

¿El apellido Saavedra pertenecía a su linaje? No, fue un aporte propio, una operación de prestigio. Liberado de su cautiverio, quiere volver a España con un estatus social más alto que le permita introducirse en la corte española. Y en un acto de autobautismo resignifica el apodo que le daban en Argel, “shaibedraa”, que significa “brazo roto o estropeado”, en el apellido “Saavedra”. Lo que fuera una marca de prisión y discapacidad queda convertida en un símbolo de estirpe. Empezó a utilizarla progresivamente y la encumbró en 1585 con la publicación de La Galatea –su primera novela-en la que aparece impresa en portada. Recorriendo los documentos se puede ver cómo cambia su firma incorporando el “Saavedra”.

¿Fue un hombre aislado, sin contactos? No, fue delegado del rey, comisario y juez de comisión con escribano, y alguacil y tenía autoridad para nombrar delegados suyos. El cruce de los documentos permite reconstruir la red de contactos de Cervantes.

¿Abandonó a su esposa al irse a Andalucía? No, la nombra apoderada de sus bienes y es lógico pensar que mantuvieron correspondencia, aunque no se han encontrado ninguna de las cartas. El documento donde la nombra apoderada (en 1587) es una prueba de confianza absoluta. En esa época dar un poder general a una mujer para gestionar el patrimonio familiar era un gesto muy significativo que desmiente cualquier idea de abandono.

¿Fue un hombre pobre? No. Si bien tuvo altibajos económicos, durante su época de recaudador ganaba un buen sueldo: 400 maravedíes al día; el sueldo de un Consejero Real era de unos 120.000 al año y prebendas. Pero, debía costearse los desplazamientos, el mantenimiento del caballo y, a veces, el alojamiento o los servicios de un escribano.

¿Fue perseguido por la iglesia? No, aunque fue excomulgado hasta tres veces pero no por herejía sino por conflictos de intereses. En 1587 recorre Andalucía como comisario de abastos: confiscaba trigo y aceite para la Armada de Inglaterra de Felipe II. Pero al llegar a Écija (Sevilla) encuentra que estos víveres están guardados en los silos de la iglesia que se niega a entregarlos. Haciendo uso del poder que le confiere el rey, Cervantes los requisa y la iglesia lo excomulga. En esa época la excomunión era una muerte civil: nadie podía hablarle, contratarlo u hospedarlo. Los documentos muestran que Cervantes siguió adelante con su misión.

¿Estuvo preso en Sevilla (1597) por delincuente? No. Según la documentación fue por una quiebra bancaria ajena a él; fue una cuestión de responsabilidad administrativa, no criminal. Cervantes había depositado los impuestos recaudados en Granada – unos 250.000 maravedíes- en un banco que quebró. Como el recaudador era el responsable del dinero hasta ingresarlo en las arcas del rey, la Audiencia de Sevilla lo condenó a prisión. Allí pasó unos meses hasta que pudo aclarar las cuentas.


¿Escribió sus obras desde una torre de marfil? No, sus facturas, recibos y órdenes de requisa en Andalucía muestran un hombre inmerso en lo social. Sus personajes nacieron de su trato con pícaros, campesinos y banqueros. Como comisario de abastos recorría el reino llevándose víveres que no solo se pagaban a un precio inferior al mercado – el valor lo estipulaba la Corona- sino que entregaba a cambio unos vales, llamados libranzas, que se cobraban en las cajas reales tras un proceso muy lento y burocrático. No es de extrañar que tantos documentos muestren los pleitos, conflictos y hasta amenazas físicas contra Cervantes.


¿Murió en la miseria? No, aunque nunca fue rico, los documentos muestran que en sus últimos años en Madrid disfrutaba de un relativo prestigio literario y vivía en una red de protección social y religiosa a través de la Venerable Orden Tercera. Esta hermandad de seglares franciscanos, a la que pertenecía la élite social y literaria de Madrid, le garantizó apoyo en sus últimos días y un entierro digno. El rastro de su pertenencia a esta orden es la prueba final de que Cervantes murió integrado en su comunidad y reconocido por sus pares.

El retrato de Miguel de Cervantes

Los documentos también nos dan acceso a su descripción física objetiva. Cuando los padres trinitarios lo rescataron de su cautiverio en Argel firmaron un acta ante escribano de que ese prisionero que les entregaban era Miguel de Cervantes para justificar ante el Consejo de Castilla y los donantes en qué habían gastado los 500 escudos de oro en oro. Este documento llamado Registro de cautivos lo describía así:


Archivo Histórico Nacional (AHN), Madrid. Sección Estado, legajo 212, expediente 20. «Libro de la redención de cautivos que se hizo en la ciudad de Argel por los padres de la Orden de la Santísima Trinidad el año de 1580».

En el libro de Alvar es el documento 35 y su transcripción modernizada para hacerla legible dice:

«[Al margen izquierdo:]

Miguel de Cervantes, vecino de Alcalá de Henares]

Y después de lo susodicho, en la dicha Villa de Madrid, a treinta y un días del mes de julio del dicho año, en presencia de mi, el presente escribano y testigos de yuso escritos, recibieron los dichos padres fray Juan Gil y fray Antón de la Bella, trescientos ducados de a once reales cada ducado, que suman ciento y doce mil y quinientos mara­vedíes, los doscientos y cincuenta ducados de mano de doña Leonor de Cortinas, viuda, mujer que fue de don Rodrigo de Cervantes, y los cincuenta ducados de doña Andrea de Cervantes, vecinas de Alcalá, estantes en esta corte, para ayuda del rescate de Miguel de Cervantes, vecino de la dicha villa, hijo y hermano de las susodichas, que está cautivo en Argel en poder de Alimami, capitán de los bajeles de la Armada del Rey de Argel, que es de edad de treinta y tres años, manco de la mano izquierda; y de ellos otorgaron dos obligaciones y cartas de pago y recibo de los dichos maravedíes.

Ante mí el dicho escribano, siendo testigos Juan de Cuadros y Juan de la Peña Corredor y Juan Rodríguez, estantes en esta corte, en fe de lo cual lo firmaron los dichos religiosos y yo el dicho escribano.

Fray Juan Gil [firma y rúbrica]. Fray Antón de la Bella [firma y rúbrica]. Pasó ante mí, Pedro de Anaya y Zúñiga, escribano [firma y rúbrica]».


Cuando la madre de Cervantes y su hermana dieron una parte del dinero para el rescate de Miguel, lo describieron físicamente: de edad de 33 años, manco. Con esos datos los trinitarios lo identificaron entre los cautivos que fueron a rescatar.

Así la investigación del doctor Alvar Ezquerra nos pone frente a frente con la verdad de este hombre de 33 años, manco de la mano izquierda.

Este libro fue elegido Libro del año por la revista Publishers. Aquí el índice de los capítulos, aquí el indice de los documentos y aquí se pueden leer las primeras páginas.

Texto cp

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